El
nerviosismo es una alteración de carácter
emocional que se reconoce por unos síntomas
muy claros: irritabilidad,
impaciencia,
inquietud,
sensación de fatiga
o dolor de cabeza.
El
estado nervioso puede causarlo situaciones concretas
de la vida diaria, un déficit de vitamina
B12* o patologías como la ansiedad
o el estrés.