El
sueño es absolutamente necesario para mantener
un perfecto equilibrio físico y psíquico.
Un buen descanso no es sólo una excelente manera
de mejorar el estado de ánimo durante el día,
estudios recientes demuestran que dormir bien ayuda
a vivir más y mejor.
Algunos
consejos que pueden ayudar son:
•
No
dormir más tiempo del necesario para sentirse
alerta y activo durante el día
•
Establecer
horarios para dormir y seguirlos de manera estricta.
Levantarse con regularidad a una hora fija cada
mañana, los siete días de la semana
•
No
acostarse hasta que se tengan verdaderos deseos
de dormir
•
Realizar
ejercicios suaves (andar, nadar…) a mediodía
o por la tarde
•
No
acostarse después de haber comido ni bebido
en exceso, ni tampoco teniendo hambre o sed.
•
Evitar
los ruidos externos de la habitación
•
No
consumir café, té, bebidas alcohólicas
o carbonatadas antes de acostarse
•
Evitar
siestas de más de 20 minutos
•
Intentar
no discutir o afrontar situaciones conflictivas
al acostarse
•
Disponer
de una temperatura ambiente adecuada para conciliar
el sueño
•
Utilizar
la cama únicamente para dormir; evitar trabajar,
ver la televisión o escuchar la radio en
la cama
•
No
mirar el reloj cuando estamos en la cama (si es
necesario, sacarlo de la habitación).
•
Si
una vez en la cama, después de 30 minutos
no conseguimos dormir, es recomendable levantarse,
ir a otra habitación y realizar alguna
actividad relajante como leer. Pasados unos
minutos,
estaremos más relajados y notaremos
sueño de nuevo.